"Los freaks no sólo nos castran, nos devoran, nos cortan, nos trozan e incluso a veces nos vomitan y nos devuelven nuevamente. Los freaks nos miran constantemente, clavan su aguijón en nuestras mentes de cristal y nos punzan: nos pulsan esquizofrénicamente, nos rodean con sus miradas, nos vuelven compulsivos, obsesivos compulsivos..."
Soy tan pero tan fan de las minorías,
que me enamoré del freak más freak del circo.
Era lo políticamente correcto.
