Me quiero enamorar y bien. Mucho, hasta las cachas, de cuerpo entero. Me quiero enamorar bonito, suave suave suavecito, para cacharme sonriendo mientras camino sola, para volverme coqueta a todas horas. Me quiero enamorar para hablar en diminutivo y decir mi amorcito mientras doy besitos. Me quiero enamorar a todas horas, todos los días. Y es tan bonito decirlo como pensarlo y escribirlo. Sólo ponerlo aquí me da emoción.
Pienso que "me quiero enamorar" no debería ser el nombre del programa más machista y nefasto de la televisión mexicana. Porque una, que sí se quiere enamorar... me detengo en el canal 2 (iiiuuuu.- ya sé) y me quedo un rato mirando el nuevo reality show hasta que me escucho en voz alta "Qué necesidad tengo yo de estar viendo esta mamarrachada". Y apago la tele, me voy a la cama y me hago chiquita de la pura vergüenza ajena, de la pena que me da que tengamos una cultura como esta. Qué tristeza, y yo que nomás me quiero enamorar.
DEL KITSCH APOCALÍPTICO.
-
1. Antes que otra cosa, compre Los testamentos traicionados de Milan
Kundera. Léalo con gozo, admírese de su eficaz y bien lograda propuesta
ensayística, p...
Hace 4 días

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada